¿Has visto alguna vez que una persona intente leer un libro pero tenga que sostenerlo lejos porque no alcanza a verlo de cerca? Esta situación es común y empieza a manifestarse después de cruzar la barrera de los 40 años.

Si es tu caso, debes entender que esta condición recibe el nombre de presbicia o vista cansada y es normal tenerla. A diferencia de otras condiciones de salud que afectan la forma del globo ocular como la milita o el astigmatismo, la presbicia está directamente relacionada con la madurez.

Según algunos expertos, la presbicia tiene que ver con la perdida de flexibilidad del ojo, dificultando así el sistema acomodaticio del ojo. ¿Qué quiere decir esto? Al ser este un problema refractivo, los dos tendrás dificultad para enfocar objetos a corta distancia.

 

 

¿Crees estar padeciendo de presbicia?

Son varios los síntomas que nos pueden dar pistas sobre si padecemos vista cansada o presbicia:

  1. Al estar leyendo algo, ¿Sientes que las letras, de la nada, se amontonan y los textos de ven más largos? Según aseguran los expertos, esta sensación puede ser más fuerte tan pronto empieces a leer algo.

  2. Este es, probablemente, el más común: ¿Sientes necesidad de alejar la fuente de lectura? La presbicia se caracteriza, entre otras, porque esta condición impide que las personas enfoquen para hacer lecturas a cortas distancias. Esto explica porque es necesario alejar la fuente de lectura, abriendo paso al “Síndrome del brazo largo”

  3. ¿Se te dificulta leer o hacer otras actividades visuales en ambientes de poca luz? A pesar de ser recomendable tener buena iluminación en cualquier actividad para la que se necesiten los ojos, la presbicia sí trae consigo una dificultad para utilizar la vista bajo co ediciones de baja luz.

  4. ¿Sientes que te duele la cabeza más de lo habitual?

En ocasiones, los síntomas de la presbicia se pueden confundir con los de otros problemas visuales como es el caso de la hipermetropía. Las personas con hipermetropía también tienen dificultades para enfocar los objetos cercanos, si bien en estos casos el origen es diferente.

Estos síntomas son ser fáciles de detectar e indican que es hora de acudir al oftalmólogo para que sea este especialista quien realice una valoración apropiada y dé un diagnostico apropiado.